Mi valoración personal, tras recoger, analizar y editar una serie de documentos que creo que tienen un valor importante en este tema, es que los seres humanos tenemos unas pasiones que no podemos controlar fácilmente y que muchas de ellas nos pueden llevar a tomar decisiones equivocas. Si hablamos de las pasiones que puede tener un estudioso de cualquier ámbito, podemos hablar de una pasión por el descubrimiento de algo que pueda cambiar el mundo, de algo incluso que le dé un vuelco a su carrera profesional y que le dé el papel que él cree que merece como científico. Aquí entra el papel de la aspiración del ser humano: el ser humano quiere siempre aspirar a más, a formar parte de algo grande, a ser reconocido por todo el mundo y que le dé una mejoría económica, dejando a una lado lo que fue y lo que hizo y solo viviendo el momento de esplendor en el que vive.
Entonces cuando juntamos las pasiones y las aspiraciones del ser humano en el ámbito científico, vemos lo que sucedió con el caso de Genie, en el que se olvidó el bienestar y la recuperación física y mental de la chica por el desarrollo de la ciencia, cuando en realidad lo que debería ser prioritario es la recuperación de la chica dejando a un lado el desarrollo científico.
Mi opinión personal es que los seres humanos dejándonos llevar por nuestras pasiones y aspiraciones podemos llegar a ser más salvajes que algunos animales, y que guiándonos por ellas podemos olvidar lo único que nos puede diferenciar de los animales; la razón que es la que nos hace reflexionar y pensar si es ético o no, o si es moral o inmoral las acciones y decisiones que tomamos en nuestra vida.
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